DECLARACIÓN PÚBLICA

 

La Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Psicólogos de Chile expresa su profunda preocupación sobre los hechos denunciados por la Agrupación Hijos y Madres del Silencio, que reúne, en su mayoría, a personas víctimas de las adopciones ilegales constatadas entre los años 1956 y 2000 en nuestro país. Las denuncias, que fueron conducidas judicialmente por el Ministro Mario Carroza, se hicieron ampliamente conocidas tras un reportaje de investigación periodística, emitido en un canal nacional, causando gran impacto mediático y conmoción pública, por su vinculación con el sacerdote Gerardo Joannon y la iglesia católica.

 

Las adopciones ilegales presentan características propias de las violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos en la medida que no sólo dan cuenta de la inoperancia del Estado de Chile como un agente que debe garantizar la protección de los derechos fundamentales de las personas, sino también como una entidad que los vulnera de manera directa.

 

El conocimiento de estos hechos debe hacernos reflexionar e intentar dimensionar el daño y el horror vivido por todos y todas quienes resultaron más vulnerabilizados por el poder del Estado, especialmente, niñas, niños y mujeres, tomando en cuenta que debió hacerse parte de la defensa, protección, promoción, consagración y restitución de los derechos humanos, materializados en la ratificación, en agosto de 1990, de la Convención sobre los Derechos del Niño, y, en 1996, de la Convención para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer, adoptada por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos.

 

Como principio fundamental, la igualdad debiera constituir la base del desarrollo y organización de todas las sociedades. La Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer fue ratificada por Chile en 1989 señalando que, toda forma de discriminación tiene el objetivo o el efecto de anular o limitar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad de los derechos humanos o libertades fundamentales y por cierto, el embarazo es una condición de extraordinaria vulnerabilidad tanto para la mujer como para la o el hijo que está por nacer.

 

Como Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Psicólogos de Chile consideramos que uno de los aspectos más urgentes se refiere al hecho de que una gran cantidad de mujeres de esta agrupación no cuenta con el apoyo psicológico especializado, necesario para situaciones de esta naturaleza y complejidad. En este sentido, cabe al Estado la enorme responsabilidad no sólo de hacerse cargo que estas vulneraciones nunca más tengan ocurrencia, sino además de proveer los medios adecuados para su reparación, aun cuando dicha restitución pueda resultar limitada en la medida que no se podrán recomponer el arrebato de identidad a las madres y sus hijas e hijos, la ruptura de los proyectos de vida familiar y de los vínculos primordiales de estas personas.

 

Enfatizamos entonces que el Estado debe poner a disposición de las víctimas todas las instancias y acciones que propendan a su resarcimiento, particularmente en lo que concierne a las atenciones en salud mental, tomando especial consideración de que para tales fines, se encuentran vigentes y operativos programas de reparación especializados en materias de violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos, como PRAIS (Programa de Reparación y Atención Integral en Salud y Derechos Humanos), y por lo tanto, pudieran ser efectivamente incorporadas como usuarias y usuarios a ellos o a la oferta pública de programas especializados en materia de asistencia a víctimas en el ámbito de salud mental disponibles.

 

Finalmente, instamos a la justicia a investigar de manera diligente y esclarecer estos hechos con el fin de establecer responsabilidades y reparaciones integrales por parte del Estado. Por último, hacemos llegar nuestro reconocimiento y apoyo a la Agrupación Hijos y Madres del Silencio por el enorme desafío que han asumido y que evidencia lo urgente de reconocer estos hechos como una verdad histórica en donde el rol del Estado muy lejos de respetar,  proteger y garantizar derechos, los vulneró por medio del abuso, la arbitrariedad y la discriminación.

 

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE A.G.

 

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