Comunicado de Tesorería General N° 03/2020

Estimados colegas y socios:
Es difícil escribir sin tener mayores buenas noticias que ofrecer, especialmente cuando el temor por la salud propia y la de los nuestros se suma a la indefensión frente a políticas públicas ineficientes y hasta contrarias al bien común, donde muchos de nuestros colegas se ven afectados directamente debido a la baja de pacientes, el cierre de programas y otras situaciones más que han dejado a muchos psicólogos con ingresos muy reducidos o hasta inexistentes, obligando a reinventarse para lograr, al menos, sobrevivir.

Me es importante recalcar que en el Directorio Nacional no somos ajenos a esta realidad, al contrario, quienes nos encontramos con trabajo estamos saturados con las exigencias del teletrabajo que parecía fácil pero resulta complejo, otros miembros del mismo se encuentran buscando oportunidades y/o proyectos porque toda esta situación les ha afectado como a cualquiera y, a diferencia de lo que tradicionalmente se ha creído, quienes conformamos el Directorio Nacional no estamos exentos de dificultades económicas, habiendo enfrentado algunos, como quien escribe, largos periodos de cesantía que obligaron a desenvolverse fuera de la profesión para poder mantener ingresos así como muchos de ustedes ahora, lo que nos hace desear poder hacer más por nuestros asociados que lo que nuestras arcas nos permiten hoy.

En el afán de transparentar las cosas como lo hemos venido intentando, más lento de lo planeado por diversas razones, esta situación también afecta al personal administrativo y los asesores con que cuenta la institución, razón por la que también aprovecho esta misiva para agradecer a todos quienes han cumplido con sus pagos y nos han permitido mantener a nuestros colaboradores con parte de sus ingresos. Hoy quiero compartir algunas informaciones más claras y concisas sobre el devenir de los últimos años y las deudas que actualmente mantiene el Colegio.

Situación 2017-2019



Gráfico 1: Situación últimos 3 años

Como se puede apreciar en el Gráfico 1, con la caída de los ingresos durante los últimos tres años se han modificado también los egresos durante los últimos dos que es el periodo de este Directorio Nacional, debiendo hacer aquí el primer alcance que corresponde al hecho que, en formato digital, sólo puedo retroceder hasta 2017 aunque desearía poder hacer un análisis aún más profundo, quizás hasta histórico, de las finanzas del Colegio. El segundo alcance que debo hacer refiere a que el año 2017 inició con un saldo a favor de $11.212.825.- sin embargo, este Directorio recibió la cuenta corriente con un saldo a favor de $6.566.020.-, esto sin considerar las deudas por pagar y los pagos ya realizados por el Directorio saliente con cheques, lo que reduciría moderadamente esa suma.

Así, se observa que el año 2017 egresaron $7.715.174.- por sobre los ingresos de ese año, mientras el 2018 egresaron $318.719.- por debajo de los ingresos, terminando el año con un saldo a favor de $3.816.370.-. Llegados al 2019, se confió en la posibilidad de recuperar el nivel de ingresos y se cometieron algunos errores basados en esa presunción, lo que finalmente significó terminar el año con egresos por $3.467.216.- por sobre los ingresos, dejando un saldo al último día hábil del año de sólo $349.154.-

Situación 2020


Gráfico 2: Situación 1er semestre 2020

Ahora, como podemos observar en el Gráfico 2, si bien la situación este 2020 ha mantenido un importante nivel de complejidad, se ha hecho todo lo posible por mantener los egresos por debajo de los ingresos, lo que ha permitido que al 30 de Junio se hubieran realizado un total de egresos por $28.252.515.- mientras ingresaron hasta la misma fecha un total de $29.864.921.-, dejando un saldo de $1.961.560.-.

Ahora, acá debo referirme a las deudas acumuladas por el Colegio, las que al 30 de Junio sumaban un total de $13.785.912.-. y que se distribuyen como se muestra en la Tabla 1 y el Gráfico 3.


Gráfico 3: Deuda al 30 de Junio

Así, como se puede apreciar, el principal gasto que el Colegio sostiene es su recurso humano remunerado, el que asciende a 5 colaboradores contratados, 3 de los cuales llevan más de 20 años sirviendo a la institución y 3 colaboradores o asesores a honorarios. Estos gastos son los que menos se han postergado de las deudas más importantes, lo que nos ha obligado a posponer otras que nos pueden generar complicaciones pero que esperamos poder solucionar en el corto a mediano plazo con la acción de nuestros socios y del CEP.

No queda duda que la situación es crítica, una situación que no hemos querido ocultar pero tampoco nos habíamos dado el trabajo de informar cómo correspondía. Ahora bien, hoy existen voces mal intencionadas que acusan a este Directorio Nacional de mala administración y hasta malversación de fondos, quiero ser claro y enfático que, a pesar de las dificultades que enfrentó el Departamento de Tesorería General durante el 2018, todos los gastos están debidamente registrados y ya, desde que asumí en 2019, aún más ordenados y respaldados, siendo el mayor problema la deuda hacia el Colegio que se mantiene por cuotas sociales no pagadas, lo que se puede apreciar en la Tabla 2.

Es claramente apreciable que si todos los socios cumplieran con sus obligaciones y con el orden que se está llevando hoy en el Departamento, el cual pretendo establecer por escrito en un protocolo para futuros Directorios Nacionales, la institución podría generar planes y proyectos de ayuda a los socios que lo necesitan, hacer lobby respecto a los proyectos de ley que beneficien al gremio y muchas cosas más, las que hoy se intentan hacer sólo gracias a la voluntad de quienes desinteresadamente, sin recibir ningún tipo de remuneración o gratificación a cambio, intentamos mantener este barco a flote y levantar al Colegio al sitial que estamos convencidos que merece.

No podemos olvidar que al colegiarnos voluntariamente nos adscribimos a la obligación de cumplir con los Estatutos y Reglamentos, entre los cuales se encuentra el pago de las cuotas sociales, por lo tanto, si no estamos de acuerdo con cómo funciona el Colegio y nos desencantamos de lo que creímos que seria, nuestra obligación moral y ética es renunciar, no simplemente dejar pagar las cuotas sociales. Me cabe recordar que hasta hace algunos años se trabajaba con el ítem de cuotas por pagar, considerando esos dineros que aún ingresaban para generar presupuestos, dineros que, en muchos casos, nunca ingresaron.

Reitero lo que he dicho en otras misivas, si algún colega quiere conocer más detalles por favor consulte y, antes de terminar, aprovecho de pedir disculpas a quienes pueden haber escrito y no han recibido respuesta pero los tiempos a veces se hacen cortos y, como todo ser humano, con tanto ataque infundado a veces también nos desanimamos, dificultando nuestra labor gremial.

Esperando que podamos seguir enfrentando la actual crisis social y sanitaria de la mejor manera, sin más que agradecerles el tiempo dispensado.

Agradezco su atención.

Ps. Sebastián Miranda Payacán
Tesorero General
Colegio de Psicólogos de Chile A.G.

Santiago, 03 de Julio de 2020

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